TÍTULO ORIGINAL: Deux jours, une nuit
GÉNERO: Drama | Drama social. Trabajo/empleo. Crisis económica actual
AÑO: 2014
PAÍS: Bélgica
DIRECTOR: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
REPARTO: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Pili Groyne, Simon Caudry, Catherine Salée, Batiste Sornin, Alain Eloy Myriem Akeddiou, Fabienne Sciascia, Olivier Gourmet
MÚSICA:
GUIÓN: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
DURACIÓN: 96 min.
SINOPSIS: Sandra dispone sólo de un fin de semana para ir a ver a sus colegas y convencerlos de que renuncien a su paga extraordinaria para que ella pueda conservar su trabajo. Su marido la acompaña para apoyarla.
No recuerdo la última vez que me pasó esto con una película.
La empecé un par de veces, pero me causaba rechazo y ahora que por fin la he visto, me ha dejado sin palabras.
Ni siquiera parece una película, sino más bien un trocito de la vida de una persona. De su lucha incansable, con la que cualquiera puede sentirse identificado.
Para ser honesta, si hubiera leído la sinopsis no le habría dado una oportunidad, pero a veces lo hago a conciencia, ver una película sin saber de qué va, porque a veces es mejor no saber.
Al principio no terminaba de engancharme, luego empecé a sentirme angustiada, asfixiada casi, como Sara, la protagonista. Era una angustia tan real, que tuve que suspirar incontables veces.
No sé si esto será cosa mía, pero cada puerta a la que llama, cada persona con la que habla, parecen hechas a conciencia. Sus reacciones... Es como si de alguna manera el director, o el guionista te dieran a elegir como qué persona reaccionarías tú. Pero sobre todo como si lo más importante fuese que llegaras a ponerte en el lugar de la protagonista, y en mi caso ha funcionado. Aunque al principio me costó, después de 20 min de película, más o menos, me olvidé de todo y no me salí de ella hasta los créditos.
SPOILER:
Cada vez que veía a la protagonista en busca de "su siguiente víctima" me daba la sensación de que iba a derrumbarse, pero no lo hacía. Y cuando decide hacerlo, ocurre algo inesperadamente esperanzador y es como otra oportunidad. Es la vida misma. Tiras la toalla, y en algún momento pasa algo que pone las cosas en su sitio, y la rueda vuelve a girar...
Al final te das cuenta de que no importa si pierde o gana, porque ya ha ganado, después de la tristeza, la desesperación, la vergüenza, ella misma se da cuenta de que ha superado la prueba. Deja a un lado el miedo y sigue adelante.
Una de las cosas que más me ha gustado, es la última persona con la que habla. No es que quiera sus 1000 euros de paga extra, lo que más le preocupa es lo que piensen sus compañeros y el miedo a perder el trabajo. MIEDO, esa es la palabra estrella de la película.
Dejaron a ese personaje para el final y creo que no podría ser más simbólico.
Y para terminar, algo de lo que no me había dado cuenta hasta que empecé a escribir esta entrada, una de las cosas que hace especial a esta película es que no tiene música, quitando dos canciones que suenan en el coche de la protagonista, no hay música de fondo, ni en los créditos. Normalmente yo valoro más una película cuando tiene banda sonora, pero a esta en concreto le va muy bien el silencio, le resta dramatismo y le da más realismo.




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