TÍTULO ORIGINAL: The Grapes of wrath.
PAÍS: Estados
Unidos.
DIRECTOR: John
Ford.
REPARTO: Henry
Fonda, Jane
Darwell, John
Carradine, Charley
Grapewin, Dorris
Bowdon,Russell
Simpson, John
Qualen, O.Z.
Whitehead, Eddie
Quillan, Zeffie Tilbury
MÚSICA: Alfred Newman.
GUIÓN: Nunnally Johnson (Novela: John Seinbeck).
GUIÓN: Nunnally Johnson (Novela: John Seinbeck).
DURACIÓN: 129
min.
SINOPSIS: Tom Joad (Henry Fonda) regresa a su hogar tras cumplir condena en prisión, pero la ilusión de volver a ver a los suyos se transforma en frustración al ver cómo los expulsan de sus tierras. Para escapar al hambre y a la pobreza, la familia no tiene más remedio que emprender un larguísimo viaje lleno de penalidades con la esperanza de encontrar una oportunidad en California, la tierra prometida.
Después de leer esta
sinopsis, ¿qué pensáis vosotros?
Que no tenéis ganas de
penas, que para desgracias las de la vida misma, etc, ¿no? Pues os equivocáis. Yo
también me equivoqué, lo reconozco. Esperaba encontrarme una película dura y
triste y en lugar de eso me encontré con una película llena de esperanza, de
humildad y sencillez.
Tengo que decir que soy de
esas personas a las que no les hacen mucho chiste las películas en blanco y
negro, no es nada personal, es solo que ver la pantalla en blanco y negro me aburre.
Pero, como todo en la vida, hay excepciones y Las Uvas de la ira ha sido una de
ellas.
Dura dos horas
aproximadamente y a los 20 minutos ya sabía que me iba a gustar…Había algo en
esos diálogos, esas escenas, esos personajes…que me cautivó desde el principio,
tanto fue así que me olvidé de que era en blanco y negro.
El hambre que pasan esas personas, la constante búsqueda de trabajo y la impotencia de no encontrarlo, de no poder dar de comer a sus hijos, es lo que la película nos muestra, pero hay mucho más detrás de todo eso.
El hambre que pasan esas personas, la constante búsqueda de trabajo y la impotencia de no encontrarlo, de no poder dar de comer a sus hijos, es lo que la película nos muestra, pero hay mucho más detrás de todo eso.
Es una película que te
hace pensar en todo lo que tienes, ya sean objetos o personas. Hace que te
sientas afortunado después de verla. Al menos yo me sentí así.
Dije antes que era
sencilla porque tiene unos valores básicos: el amor de una familia, el calor de
un hogar, y un plato de comida en la mesa todos los días, eso es lo único que
los protagonistas esperan tener y conservar.
La madre, en mi opinión el
núcleo de todo, tiene una misión clara, concreta y concisa: mantener unida a la
familia.
La mujer se pasa todo el
tiempo preocupada, con su misión en mente y compartiendo más de una vez su
miedo a que la familia se rompa, pero yo nunca he visto una familia más unida
que esa. Es una mujer fuerte,
desgastada por la vida. Una madre que daría la vida por sus hijos y que no
conoce el significado de la expresión “tirar la toalla”, es decir, una mujer en
condiciones.
Ella y Tom, su hijo recién
salido de la cárcel, tienen una relación basada en el cariño, la comprensión y
el respeto mutuo. Tienen una complicidad que es digna de admiración.
Si alguien me pregunta, es
la relación que toda madre debería tener con sus hijos, y si nadie me pregunta,
pues también lo digo.
Creo que es una película
que merece dos horas de vuestro tiempo porque no tiene desperdicio ninguno, no
puedes dejar de maravillarte por la forma tan sensible y honesta en que te
muestra la cruda realidad de esa época.
Pero sin duda alguna, lo
que más me fascinó cuando la vi fue que te hacía creer en la bondad de las
personas, pese a los malos tiempos.
Nota:
Y esto ha sido todo. Esta
ha sido, es y será mi primera entrada, así que amigos míos la función ha
llegado a su fin, si os ha gustado, aplaudid.





:3 el titulo me da gracia
ResponderEliminarLocaa :P
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